El fenómeno de los amaños en las apuestas deportivas ha ido en aumento, lo que ha llevado a un incremento en las denuncias y alertas por parte de ligas y organizaciones deportivas. LaLiga, por ejemplo, reportó un aumento del 17% en las alarmas por amaños en el último año, una tendencia que se refleja a nivel mundial con más de 1,200 partidos sospechosos en un solo día, según datos de Sportradar.
Casos recientes de jugadores como Kike Salas, Lucas Paquetá y Sandro Tonali han puesto de relieve las graves consecuencias que los amaños pueden tener en la carrera de los deportistas, incluidos posibles suspensiones de por vida. Para combatir este problema, Sportradar ha desarrollado un sistema de detección de fraudes que utiliza inteligencia artificial y machine learning para identificar patrones inusuales en las apuestas. Este proceso implica el análisis de grandes volúmenes de datos y la colaboración con diferentes organismos internacionales.
La inteligencia artificial ha demostrado ser una herramienta fundamental en la detección de amaños, y la Liga también ha implementado su propio software, Tyche 3.0, que monitorea los partidos en tiempo real, procesando miles de datos por segundo. Sin embargo, el éxito en la detección de amaños no depende únicamente de la tecnología, sino también de la intervención humana a través de oficiales de integridad que vigilan los partidos.
El tiempo de detección de un amaño puede variar, pero generalmente se informa a las autoridades pertinentes dentro de las 72 horas posteriores al evento sospechoso. La dificultad para diferenciar entre apuestas legítimas y amañadas resalta la importancia de un análisis detallado y la experiencia de los especialistas en la materia.
Para abordar el problema de los amaños, la educación y la sensibilización son cruciales. LaLiga ofrece talleres de integridad a jugadores y cuerpos técnicos para concienciar sobre los riesgos y consecuencias de involucrarse en actividades ilegales. La cooperación entre diferentes organizaciones e instituciones es esencial para crear un entorno deportivo más seguro y transparente, así como para proteger la integridad del deporte en general. La lucha contra los amaños en las apuestas deportivas requiere un esfuerzo conjunto y sostenido de todos los actores involucrados.